A mi madre Graciela Montaño

yuly Noticias agosto 21, 2018

GRACIELA MONTAÑO SANABRIA
EVANGELISTA CONFRATERNIDAD CARCELARIA DE COLOMBIA
Q.E.P.

Nuestra hermana Graciela Montaño nació el 13 de agosto de 1955, trabajó en las cárceles por más de 20 años llevando el evangelio a reclusos e impulsado los programas de la Confraternidad Carcelaria de Colombia.

En la actualidad se desempeñaba como Coordinadora de programas en la Cárcel la Picota de la Ciudad de Bogotá.

Graciela Montaña Sanabria nacida el 13 de agosto de 1955, dedicó su vida al ministerio carcelario y al servicio al Señor, con más de 20 años de ingreso a las cárceles y servicio a las familias de los internos, su estado de salud y dificultades físicas nunca fueron un impedimento.

Desde que inició su nueva vida con  Cristo, el ministerio de la misericordia fue lo más importante para ella, se preparaba espiritualmente dedicando gran parte de su tiempo en el lugar secreto recibiendo la palabra que el Señor le daba para llevar a aquellos privados de la libertad, además de prepararse teológica mente, recibir el título de pastor y capellán carcelaria.

Sus pasos y camino de servicio se dieron en las cárceles de Cómbita, Mesitas, Valledupar, Modelo, Picota… entre otras, además de servir en las cárceles de Estados Unidos por algún tiempo.

La picota fue la cárcel donde desarrolló la mayor parte de su labor espiritual, ingresando casi  todos los días de la semana para dar cubrimiento a varias estructuras y patios, siempre cumplía con amor con este compromiso adquirido con el Señor, nunca fue impedimento el clima, la economía, el dolor o su situación de salud siempre con su mirada y su confianza puesta en el Señor día a día llevaba las nuevas de salvación a “sus muchachos” como ella con amor les decía.

La base de su trabajo siempre fue el amor por los internos que el Señor puso en su corazón y el afán que ellos también conocieran el amor de Cristo para ellos, su trabajo era de evangelización, predicación y formación a los grupos consolidados de aquellos que ya hacían parte de la gran familia del Señor, instruyendolos en la palabra para que no desfallecieran y siguieran adelante, formando líderes dentro de los patios para que ellos también llevarán la palabra a sus compañeros, entendía y les explicaba que al seguir a Cristo era necesario cumplir su palabra por lo tanto se celebraron varios bautizos y matrimonios de aquellos que decidían dar pasos para agradar al señor.

Muchos de estos hombres se formaron espiritualmente y hoy son líderes dentro de los patios para sus compañeros, otros viven una vida diferente de la mano del Señor y sus vidas han tomado un nuevo rumbo, aquellos que ya lograron su libertad ahora fuera de la penitenciaría, también son pastores, líderes espirituales y otros decidieron volver a trabajar también en las cárceles, son muchos los milagros que el Señor realizó a través de esta preciada sierva del señor, pero el más importante es el demostrar que el ministerio del amor del Señor puede transformar vidas.

Por otra parte se realizaban gestiones con otras entidades y personas con la finalidad de lograr donaciones o ayudas para llevar dentro de la prisión, elementos de aseo, alimentos, regalos, grupos de alabanza, biblias y celebrar con ellos eventos como el día del padre, matrimonios, bautizos y las graduaciones de algunos que realizaban los estudios que se llevaban a cabo entre muchas actividades.

Las familias de los internos no se podían quedar fuera del trabajo espiritual que ella realizaba así que dedicaba tiempo para discipular a las familias de los internos, y desarrollar también con ellos actividades como las celebración de el día de los niños, momento en el que se buscaba que estos pequeños sintieran cerca a sus padres y supieran q ellos los amaban y no los habían olvidado, a través de un compartir, de la predicación de la palabra, juegos, títeres y regalos.

Las familias compartían y sabían que el Señor es quien los sustenta.

Son muchas las cosas que en más de 20 años de servicio se podrían contar que el Señor a través de su sierva hizo en los internos y en sus familias, pero el legado y la enseñanza más grande que el Señor nos permitió ver a través de esta sierva es el amor al servicio a los demás y la disposición para hacer el trabajo que el Señor nos encomendó, ir a otros a hablar las buenas de salvación.

“…estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí”.(Mateo 25: 36)

“¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”

(Romanos 10:15)

Dedicado a la mejor madre, hija, hermana, tía, amiga, sierva del señor,

Graciela Montaña Sanabria

-Tu hija Luisa Garcia

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