En el marco de la conmemoración de los 45 años de nuestra organización, el año pasado celebramos en Medellín una Convención Nacional que reunió a las 22 regionales que hoy hacen parte de la CCC en Colombia. Fue un espacio de encuentro, memoria y proyección, pensado para reafirmar el trabajo articulado que realizamos en los diferentes territorios del país y para fortalecer nuestra identidad como equipo nacional.

Durante varios días, representantes de todas las regionales y programas compartieron experiencias, metodologías y aprendizajes construidos en cada ciudad. Este encuentro permitió conocernos mejor como equipo de trabajo a nivel nacional, entender cómo opera la organización en cada contexto local y reconocer los aciertos, desafíos, proyectos y buenas prácticas que se desarrollan en los distintos programas.
La fuerza del trabajo en equipo
La Convención fue, ante todo, una muestra viva de la importancia del trabajo en equipo. Reunir a las 22 regionales en un mismo espacio permitió reafirmar que el impacto que logramos no es el resultado de esfuerzos aislados, sino de una labor colectiva, coordinada y coherente.
Como organización presente en gran parte del territorio nacional, la CCC abarca 22 regionales y tiene presencia en cerca del 80% de los centros penitenciarios del país. Esta cobertura implica una gran responsabilidad y hace indispensable trabajar bajo principios comunes, con una visión compartida y con estructuras claras que garanticen la calidad y la integridad de nuestra labor.
La importancia de la afiliación y la estructura

Uno de los puntos clave definidos tras la reunión del Consejo Directivo Nacional, en el marco de la Convención, fue la certificación y actualización de las regionales del país. Este proceso reafirma que hacer parte de la CCC implica integrarse a una red organizada, con lineamientos claros, prácticas unificadas y una estructura que garantice coherencia en el trabajo a nivel nacional.
Así como la CCC nacional es filial de Prison Fellowship International, las regionales deben estar afiliadas a la raíz nacional. Este proceso de afiliación y certificación no responde a un requisito administrativo, sino a la necesidad de asegurar buenas prácticas, unidad institucional y un empalme adecuado de todos los elementos de trabajo: manuales, libros, certificaciones, metodologías y formas de implementación de cada programa.
Contar con una estructura común permite que el trabajo se desarrolle con claridad, continuidad y unanimidad, fortaleciendo el impacto, la credibilidad y la sostenibilidad de la organización en cada territorio del país.
El foro: los rostros del perdón y la reconciliación

Uno de los momentos más significativos de la Convención fue el foro central, cuyo tema fue “Los rostros del perdón y la reconciliación”. En este espacio se reunieron participantes de los programas de justicia restaurativa, quienes compartieron, con voz propia, sus experiencias de transformación.
A través de sus testimonios, se evidenció cómo estos procesos han permitido trabajar en torno a la verdad, el perdón y la reparación genuina, mostrando que la justicia restaurativa es una herramienta real y profunda para sanar, restaurar relaciones y reconstruir proyectos de vida.
La conclusión de este foro, y de la Convención en general, fue una reafirmación clara del eje central de nuestro trabajo: la justicia restaurativa. Una justicia que atraviesa todos nuestros programas y que busca, ante todo, restaurar, reparar y no repetir. Una justicia que, más allá del castigo, apuesta por las segundas oportunidades, la esperanza y la construcción de paz.
Un encuentro que deja huella
La Convención Nacional por los 45 años de la CCC no solo dejó aprendizajes y acuerdos, sino también memoria. Este artículo y el registro fotográfico que lo acompaña son testimonio de un encuentro que sí ocurrió, que fortaleció los lazos entre las regionales y que renovó el compromiso de seguir trabajando de manera articulada por una Colombia más justa, humana y reconciliada.
Las imágenes que acompañan este artículo recogen momentos de formación, diálogo, encuentro y celebración, y reflejan el valor de caminar juntos como organización nacional, con una visión común y un propósito compartido.

Deja una respuesta