Tras perder su casa en Sincelejo por un préstamo de pagos diarios, llegó a Medellín sin nada y comenzó desde cero. Hoy, gracias al fondo rotatorio y su perseverancia, transformó su vida a través de la confección y el emprendimiento, construyendo un nuevo futuro con sus propias manos.
En la Casa de la Memoria de Granada, Antioquia, un nuevo espacio transformó la memoria en encuentro. A través de la creación de una cafetería comunitaria, se fortalecieron capacidades locales, se visibilizaron emprendimientos de víctimas y firmantes de paz, y se abrió un lugar vivo para el diálogo, la cultura y la organización social. Hoy, este espacio dinamiza la vida del municipio y reafirma que la construcción de paz también se teje en lo cotidiano.
El pasado 28 de abril, junto a la Secretaría de la Juventud, vivimos una salida con 40 jóvenes del Club Juvenil La Travesía del Niño, una estrategia del programa Hijos de Prisioneros. A través del ecoturismo, el patrimonio y la historia, seguimos creando espacios que les permiten aprender, explorar y descubrir nuevas pasiones.
En el encuentro con víctimas del programa, la resiliencia se convirtió en una experiencia real. A través de la actividad “Vístete de resiliencia”, pintaron una falda como símbolo de identidad y transformación, resignificando el dolor mediante el arte y la justicia restaurativa. Una participante expresó cómo su mirada cambió durante el proceso, comprendiendo que la verdad y la reflexión pueden transformar la historia personal.
El Foro por la Paz, la Reconciliación y la Cooperación Empresarial, realizado en el Capitolio Nacional, reunió a víctimas, excombatientes y organizaciones para reflexionar sobre la justicia restaurativa como camino para la reconciliación, la no repetición y la construcción de paz en Colombia. Organizado por la Confraternidad Carcelaria de Colombia y la Fundación Llevando Esperanza.
El Encuentro de Perdón y Reconciliación demuestra que la paz se construye cuando el dolor encuentra un espacio seguro para transformarse en memoria, acción y compromiso colectivo. Comunidades Restaurativas reafirma que sanar es posible cuando se hace en comunidad, desde lo simbólico, lo vivencial y lo profundamente humano.
La Convención Nacional de la CCC por sus 45 años reunió en Medellín a las 22 regionales de la organización en Colombia, que hoy tienen presencia en cerca del 80% de los centros penitenciarios del país. Este encuentro nacional fortaleció el trabajo en equipo, la articulación territorial y la estructura organizacional, reafirmando la importancia de la afiliación, las buenas prácticas y la unidad institucional. A través de espacios de formación, diálogo y un foro central sobre justicia restaurativa, perdón y reconciliación, la Convención consolidó el eje transversal de la CCC: una justicia que busca restaurar, reparar y no repetir, promoviendo segundas oportunidades, esperanza y construcción de paz.
Granada, un municipio del oriente antioqueño marcado por el conflicto armado, se ha convertido en símbolo de resiliencia y esperanza. Allí, cada 23 de septiembre se conmemora el Día del Perdón y la Reconciliación, recordando el histórico momento en que un representante de las FARC pidió perdón público a sus víctimas. Desde entonces, la comunidad —acompañada por organizaciones como la Confraternidad Carcelaria de Colombia y ASOVIDA— ha tejido procesos de sanación, memoria y encuentro que demuestran que el perdón no borra el pasado, pero sí puede transformar el futuro y reconstruir el tejido social.
La paz se construye en la medida en que se abren espacios que permitan dignificar la memoria, sanar los recuerdos violentos y reparar el tejido social. Por eso, desde Comunidades Restaurativas acompañamos con convicción cada escenario donde víctimas, comunidades indígenas y comparecientes pueden encontrarse, dialogar y acordar caminos de reconciliación, tejiendo juntos un nuevo comienzo de paz.